
Quien busque un lugar para celebrar una ocasión festiva y sea amante de la ligera cocina mediterránea, disfrutará enormemente en el restaurante Entenstuben de Núremberg. La elegancia y el estilo se escriben aquí con mayúsculas. Sus platos son como fuegos artificiales culinarios y el vino es excelente. Además, su ambiente, fiel al lema de que «también se come con los ojos», se caracteriza por su amor al detalle y sus grandes dosis de intuición, lo que se traduce en un entorno en el que dan ganas de quedarse por más tiempo. De hecho, incluso la visita a las instalaciones sanitarias del Entenstuben constituye un puro placer, ya que el juego entre las luces y el agua que crea HANSACANYON se corresponde perfectamente con el ambiente del restaurante.