
Los termostatos son el componente estrella de las griferías. Confort, seguridad y economía están completamente integrados. No es de extrañar que muchas de las normativas y directrices recomienden termostatos, o incluso se determine su uso, como, por ejemplo, en la norma VDI 6000, o por La Asociación Alemana de Mutuas de Accidentes de Trabajo.
Utilizar sus mandos ergonómicos para regular la temperatura y abrir el grifo sin sorpresas desagradables le permitirá gozar del agua con todos los sentidos. Los termostatos alcanzan en poquísimo tiempo la temperatura seleccionada y la mantienen de manera exacta. Contar con estos niveles de seguridad se traduce en confort.


- El cierre de seguridad en 38 ºC protege de manera óptima frente a las quemaduras.

EL AHORRO POR PRINCIPIO: TERMOSTATOS DE HANSA.
Dejar salir por el desagüe el agua potable no utilizada es un despilfarro. Ésto es lo que suele ocurrir, sobre todo, mientras regulamos la temperatura del agua de la ducha. A menudo pueden transcurrir varios minutos hasta que alcancemos la temperatura deseada. Contar con breves tiempos de regulación de la temperatura y la gestión óptima del agua que ofrecen los termostatos de Hansa, permite ahorrar hasta un 60 % de agua y energía. Por este motivo, en poco tiempo es posible amortizar un termostato de Hansa.

- Potencial de ahorro con la utilización de termostatos Hansa en lugar de mezcladores convencionales.

- Temperatura constante en todas las tomas de agua, independientemente de las condiciones de presión.

SEGURIDAD GARANTIZADA.
Los termostatos de Hansa protegen de las quemaduras de forma óptima. El bloqueo de seguridad, montado de serie, a 38 ºC sólo puede desactivarse pulsando un botón. Si se desea, esta opción puede bloquearse en la mayoría de los modelos. Las pérdidas de presión, p. ej., en los momentos de mayor consumo, ya no influyen en la temperatura. Así se evitan esos desagradables cambios bruscos de temperatura, que pueden llegar a ser peligrosos. Ya no tendrá que volver a regular la temperatura cuando se produzcan cambios de presión. Si de repente se corta el agua fría, también se interrumpirá inmediatamente el agua caliente.