Los termostatos Hansa llevan la comodidad al cuarto de baño. Están disponibles como modelos empotrados que ahorran espacio (los encontrará en las visiones globales de los productos de las correspondientes griferías) o como variantes exteriores fáciles de instalar (ver fig.). Su austero diseño se adapta a casi todas las series de grifería de Hansa. Los termostatos Hansa se fabrican siguiendo unas rigurosas normas de calidad en virtud de las cuales se comprueba su resistencia a la presión, su comportamiento de control, su seguridad intrínseca, su aptitud para el uso continuado y su comportamiento acústico. La temperatura ajustada se alcanza inmediatamente y se mantiene constante. ¿A quién no le ha ocurrido alguna vez que el agua de la ducha se enfríe de manera inesperada? ¡No con Hansa! Incluso aunque haya oscilaciones de presión, no se presentan sorpresas desagradables. Además, Hansa ofrece una protección ideal frente a quemaduras: si el agua se calienta en exceso, entra en acción el cierre de seguridad a los 38 °C. Y, en el caso del termostato Hansatwister, la cubierta metálica anti-térmica ofrece protección frente a una posible grifería demasiado caliente. Tanto confort hace que el baño y la ducha resulten aún más placenteros.